
Hace un mes, el viernes 13 de febrero compartíamos con todos una historia con el fin de meter un poco humor a la campaña electoral, a raíz de que hoy también es viernes 13, algunos amigos se acercaron para solicitar hiciera una segunda historia alusiva a ésta fecha, una cortita historia que les dejo sin más fin que parodiar sobre la coyuntura previa a las elecciones presidenciales, ilustrándola de manera “light” para variar, sin intenciones de tocar susceptibilidades.
Cuba, lunes 02 de marzo. En un subterráneo y clandestino laboratorio científico del servicio de inteligencia del estado, tras un fallido experimento biotecnológico con la genética humana, se ha creado una mutación de virus que ataca letalmente a neuronas y al resto de células nerviosas. De manera que las funciones del sistema nervioso son asumidas por el poderoso virus, cuyo control ha sido logrado por medio de estímulos eléctricos, convirtiéndose en una nueva arma biológica a merced del nefasto y pequeño imperio Chavista a través de la inteligencia del partido comunista cubano…
Con el fin de llevar acabo la ampliación de su imperio, Hugo Chávez en conspiración con el
FMLN ha propagado el virus con el diabólico plan de desatar la violencia en El Salvador, por medio de lo que ha pasado a denominarse las turbas rojas, hordas de una especie de zombis (personas infectadas y también cadáveres que aun estaban en proceso de descomposición), que han provocado un caos en los 14 departamentos del país, el pánico ha empezado a cundir en la población que huye y se defiende de estos seres poseídos en un intento desesperado por salvar la vida y sus almas de la condenación al infierno.
Tras una semana de la propagación de éste virus, hoy viernes 13 de marzo se ha convertido en día de pesadilla para los salvadoreños, los sistemas de emergencia han colapsado, y las autoridades sucumbido ante la amenaza, los muertos vivientes inundan las calles, asentamientos humanos, centros comerciales, quedando solo los bosques y montañas como opción de escapatoria…
Hay una epidemia de proporciones devastadoras, la infección se cuenta por miles y amenaza con propagarse a toda la población. Mientras los seres deformes, hambrientos de carne, devoran sin piedad a sus victimas y las convierten en nuevos elementos
de las turbas rojas de Chavez, comandadas por el
Cipitillo (Ràmiro Vázquez) y sus secuaces los
cadejos blanco y negro (
Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén) una bruja violenta (
violeta Menjivar) la calaca Narizona (
Sigfrido Reyes) y la Siguanaba (
Carolina Recinos).
El rojo de la sangre tiñe las calles, la barbarie y el horror son las banderas que son izadas en las plazas públicas, y la angustia se dibujan en los rostros inocentes de salvadoreños de todas las edades que son amedrentados por crueles verdugos, que arrastran sus esperanzas de
paz, progreso y libertad, aplastándolas con una ola de violencia de dimensiones espantosas, las voces de la democracia son silenciadas por los infernales gritos de
"patria, socialismo o muerte," que miles de muertos vivientes entonan con solemnidad marcial, mientras las almas libres corren de forma histérica rogando a Dios se haga su voluntad.
Los cientos de miles de salvadoreños no infectados aun, buscan protección en la unidad ante el despotismo, fortaleciendo sus valores cívicos, para cuidar a sus familias, sus amigos, sus propias vidas de un futuro desolador y de terror generalizado, buscando con ansiedad y arraigo en la democracia el arma que pueda librarlos del mal del virus comunista.
¡Eureka! He ahí la salvación del pueblo salvadoreño, Dios y la sabiduría dada a los hombres libres, su arma más poderosa: el VOTO, el antídoto contra el virus del comunismo, hay elecciones el 15 de marzo, los hombres y mujeres libres lucharan por su libertad, por la democracia, por sus almas, votando en contra de las turbas rojas de Chavez, a dos días para las elecciones presidenciales, los salvadoreños aun pueden salvar el sistema de libertades, aun pueden luchar por el progreso y detener el embate del socialismo del siglo XXI…Antes que éste 15 de marzo ésta epidemia consuma a El Salvador, como ya devoró a otros devastados pueblos…
Hermanos, no entreguemos a El Salvador, salgamos a votar tempranito en unidad y con sabiduría, por nuestras familias, por nuestra patria y por nuestras propias vidas, éste 15 de marzo demos nuestro voto, junto a nuestras familias y junto a cinco hermanos salvadoreños más, en el nombre de El Salvador…